- Conoce los aspectos más relevantes sobre la la Reforma Fiscal de Estados Unidos vigente y cómo algunos de sus efectos se relacionan con México.
La Reforma Fiscal de los Estados Unidos de Norteamérica (EUA) que entró en vigor el 1 de enero del 2018 se basa principalmente en los siguientes puntos:
- La tasa de impuesto corporativo se reduce de 35 a 21%.
- La repatriación de capitales con impuestos especiales sobre utilidades mantenidas al exterior se gravará a una tasa de 15% si se mantienen en efectivo y de 8% si se tiene invertido en otros activos.
- Se conservan los siete rangos de impuestos para las personas físicas y se disminuye la tasa impositiva a 10%, 12%, 22%, 24%, 32%, 35% y 37%, con un recorte de 39.6 a 37% a la tasa máxima.
- Se actualizará la tasa impositiva con el “chaned CPI”, o Índice de Precios al Consumidor, medida de inflación menor que el CPI estándar —que se utiliza actualmente—, lo que originará que las deducciones y créditos sean menores.
- Incrementan las deducciones estándar, por lo que los contribuyentes solteros accederán a una deducción de 12,000 dólares (antes 6,350 dólares), mientras que para los casados que presentan declaración conjunta aumenta a 24,000 (antes 12,700 dólares).
- Se eliminan multas por no contar con seguro médico, con lo que el gobierno de EUA no subsidiará la compra de seguros médicos.
- Se elimina el incentivo fiscal a empresas privadas que subsidian el costo del pasaje, estacionamiento y uso de bicicleta para los empleados.
- Las herencias para los solteros de hasta 11 millones de dólares estarán libres del impuesto a las sucesiones, mientras que para los casados la exención será de 22 millones de dólares.
- Se limita a 10,000 dólares la deducción de los impuestos locales y estatales.
- Se limita la deducción de intereses hipotecarios a 750,000 dólares.
- El crédito fiscal por hijo se incrementa de 1,000 a 2,000 dólares.
Con estos recortes de tasas previstas en la reforma, el fisco estadounidense dejará de recaudar 1 billón de dólares en los siguientes 10 años.
Esta reforma fiscal, también conocida como “Tax Cuts and Jobs Act”, tiene como ejes principales el recorte en la tasa de impuestos aplicable a las empresas y a las personas con mayores ingresos del país, asimismo, ofrece una desgravación fiscal mixta y temporal a contribuyentes de menores ingresos.
Uno de los probables efectos de las medidas comentadas es que podría disminuir la inversión de grandes compañías en México.
Por otra parte, las compañías de EUA con inversión en México podrían sujetarse a reglas antidiferimiento de impuestos, por lo que podrían estar obligadas al pago de impuestos en México, no obstante que no repatriarán sus utilidades.
Finalmente, otra consecuencia de la reforma fiscal de EUA relacionada con la acreditación de impuestos pagados en el extranjero es que las tasas de impuestos de los dos países podrían afectar en ambos sentidos, es decir, tanto a las inversiones mexicanas que se mantienen en EUA como a las inversiones de EUA en México.