Reducir costos sin afectar la calidad del producto o servicio

FUENTE: CONTADOR CONTADO

La reducción de costos sin perder la calidad, ha sido la piedra angular de todas las empresas desde el mismo momento de la protocolización de su acta constitutiva. Cuando se diseñan sus objetivos específicos para el plan de acción de la empresa ya estamos pensando en ahorro de desembolsos o minimización de costos.

Los costos son erogaciones en términos monetarios que realizan las empresas para la producción de un determinado bien, o la prestación de un servicio. La contabilidad de costos según John J. W. Neuner define a la contabilidad de costos como, una rama o ampliación de la contabilidad general de una empresa manufacturera o comercial, que suministra efectivamente a los cuadros estratégicos de la organización las cifras que conciernen a los costos de producir un artículo o de prestar un servicio.

La contabilidad de costos se desprende de la contabilidad general, debido a que es una especificidad de la rama contable. Es importante destacar que las grandes corporaciones poseen departamentos de costos que ayudan a no perder la calidad, donde laboran profesionales del área con gran pericia y objetividad en la determinación de los costos unitarios de producción. Deben ser personas muy minuciosas, analíticas, precisas, orientadas en todo el flujo productivo de la organización pero sin perder de vista la calidad del producto o servicio.

Tipos de costos: directo e indirecto

En términos generales para producir un bien la empresa debe incurrir en dos tipos de costos los directos y los indirectos. Los primeros se identifican plenamente con el producto y por lo tanto su cuantía es mayor, en cambio los indirectos no se identifican plenamente y son de menor erogación. Partimos del siguiente ejemplo en la fabricación de un pupitre. La materia prima directa es la madera utilizada para su elaboración, la mano de obra directa son las horas hombre utilizadas por el carpintero y los  costos indirectos o carga fabril representarían todos los demás gastos necesarios para su elaboración tales como: servicios básicos, mantenimiento, administrativos, depreciaciones, publicidad entre otros.

Reducir costos en las empresas sin perder la calidad, no es suprimir elementos necesarios para su fabricación, al contrario mientras más invierta en su producción de una manera controlada, minimizará costos posteriores. Resulta paradójico pero es una realidad.

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