Los activos son todos aquellos bienes y derechos de la empresa. Se clasifican según su disponibilidad, vaya, dependen de qué tan rápido se convierten en efectivo. Los instrumentos financieros se dividen en activos y pasivos simultáneamente, el ejemplo más claro de esto es cuando solicitas un préstamo: Por el lado de la empresa que lo solicita, adquiere un activo y que del lado del pasivo se refleja como una deuda. Mientras que del lado de quien otorgó el préstamo, cuenta con un activo reflejado como una cuenta por cobrar.
Estos activos se clasifican en tangibles que son los que se pueden tocar como un automóvil, maquinaria, etc. Por otro lado, están los intangibles, son los que no se pueden tocar y representan obligaciones legales que generan beneficios a futuro. Estos se pueden estudiar más a detalle en la NIF C8.
Por ejemplo, al obtener un financiamiento existe un compromiso de pago entre deudor y acreedor.
Una vez aclarado esto podemos decir que los activos financieros son intangibles, que su valor se proyecta a futuro, forman parte del mercado de valores, que sus funciones económicas principales son transferir recursos y redistribuir el riesgo asociado.