¿Cómo afecta el Brexit a tus finanzas personales?

Vivimos en un mundo altamente globalizado, con relaciones económicas y financieras cada vez más complejas. Por ello, lo que pasa en otras partes del mundo nos afecta de una manera u otra.

Cuando se dio a conocer la votación a favor del Brexit —la salida del Reino Unido de la Unión Europea— los mercados financieros del mundo se pusieron de cabeza. En realidad, casi nadie lo esperaba: todas las encuestas manifestaban una preferencia a favor de la permanencia.

Esa enorme volatilidad se genera por la incertidumbre. Como nadie sabe en qué términos se dará la salida (vienen por lo menos dos años de negociaciones por delante), qué implicaciones tendría en el crecimiento económico mundial, cómo afectará los resultados de las empresas y, por lo tanto, el valor de sus acciones, muchos inversionistas prefieren cerrar o disminuir sus posiciones. Como se dice popularmente: salir del campo y ver el juego desde las gradas, esperando un panorama más claro para volver a entrar.

A diferencia de lo que se piensa, los mercados financieros se mueven con base en expectativas. Cuando uno invierte en una empresa, desde luego que se debe evaluar su desempeño y su solidez (por ejemplo, que tenga un flujo de efectivo positivo o una habilidad probada para generar utilidades). Pero es más importante ver hacia adelante: uno está invirtiendo en el futuro de esa empresa. Por eso la decisión de inversión se basa primordialmente en lo que se espera de la emisora y en la generación de ingresos estimada, con base en un escenario macroeconómico, que los analistas llaman base.

Si el escenario cambia, como está sucediendo ahora, se genera incertidumbre y se actúa con base en ella. Hay quienes prefieren vender, como ya mencionamos, pero otros aprovechan las caídas en los mercados financieros para comprar a precios de ganga. Dicen que las grandes fortunas se hacen en momentos de crisis y esto genera sin duda una oportunidad.

Lo que se observa, como reacción al Brexit, es un fenómeno que se llama flight to quality. En otras palabras, muchos inversionistas buscan un refugio seguro para su dinero. Hacen cambios en su portafolio de inversión, vendiendo buena parte de sus instrumentos de riesgo y comprando instrumentos que consideran sólidos, como los bonos del tesoro en Estados Unidos o el oro, los cuales son vistos como un refugio en medio de la tormenta.

Los mercados emergentes, como México, tienen mayor riesgo que los países desarrollados, como Estados Unidos, Alemania, Francia o el mismo Reino Unido. Por otro lado, la participación de los inversionistas internacionales en el mercado de capitales de nuestro país es mucho mayor a la de los inversionistas locales. Nuestro sistema financiero, como hemos visto muchas veces, tiene una alta dependencia a capitales internacionales.

Por eso, aunque la exposición económica de México al Reino Unido es acotada (representa apenas 0.7% de nuestro comercio internacional), tanto el peso mexicano como el precio de las acciones que cotizan en la Bolsa mexicana se ven muy afectados. Ambos se mueven con base en oferta y demanda. Si hay mucha oferta de acciones (muchos quieren venderlas) los precios bajan. Si hay gran demanda de dólares, el costo de esa divisa sube.

¿Qué va a pasar cuando la tormenta se disipe? Nadie lo sabe. Por eso hay incertidumbre y muchos inversionistas prefieren disminuir su nivel de riesgo. La reacción de las autoridades mexicanas (Secretaría de Hacienda, Banco de México y Comisión de Cambios) ha sido inmediata, con lo cual se trata de mantener un entorno de confianza; dar el mensaje de que se hará lo posible por mantener los fundamentales de la economía mexicana sólidos.

¿Y nuestras finanzas personales? Debemos estar atentos a las dos variables que más nos afectan: la inflación y las tasas de interés. No tanto el tipo de cambio, porque ganamos y gastamos en pesos. Desde luego, último podría presionar a la inflación y podría hacer que las autoridades financieras incrementen la tasa de interés de referencia, para quitar un poco de presión.

Si invertimos a largo plazo de manera diversificada y nuestro portafolio de inversión sufre caídas, mi recomendación es no hacer nada. Esas caídas son partes, esta no será la primera ni la última y como hemos visto, los mercados tienden a recuperarse con el tiempo, suponiendo que nuestro portafolio esté bien construido, con base en nuestro horizonte de inversión y tolerancia al riesgo. De lo contrario, podemos tener un problema grande.

Lo que aquí he escrito es una sobresimplificación, quizá un tanto burda, con la única intención de explicar un poco lo que ocurre en los mercados financieros. Nadie sabe en qué términos se dará la salida del Reino Unido de la Unión Europea y por lo tanto, qué afectaciones concretas habrá.

FUENTE: http://eleconomista.com.mx/finanzas-personales/2016/06/27/como-afecta-brexit-tus-finanzas-personales

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