- Al estancamiento que se venía observando en el sector industrial se sumó un freno al crecimiento del sector terciario; se desaceleró el consumo privado y las exportaciones fueron débiles.
Las desaceleración de la economía mundial; posibles episodios de volatilidad en los mercados financieros empujados, en parte, por las elecciones de Estados Unidos y el reinicio de la normalización de la política monetaria de la Reserva Federal (Fed), así como la persistencia de otros riesgos para la inflación llevaron a la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) a mantener su tasa de interés de referencia en 4.25%, tal y como esperaba el mercado.
En su Anuncio de Política Monetaria, el banco central destacó que el balance de riesgos para el crecimiento de la economía mexicana se deterioró respecto de la anterior reunión debido a que en el segundo trimestre el PIB registró una contracción.
“Al estancamiento que se venía observando en el sector industrial, se añadió un freno al crecimiento del sector terciario. De manera relacionada, el consumo privado se desaceleró, mientras que las exportaciones manufactureras y la inversión mantuvieron un débil desempeño. En este contexto, durante el segundo trimestre la brecha del producto parecería haberse mantenido negativa”.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en cifras preliminares, la economía mexicana se habría contraído 0.3% en el segundo trimestre del año frente al primero, afectada principalmente por la actividad industrial vinculada a Estados Unidos.
Hacia delante la autoridad monetaria no descarta nuevos episodios de volatilidad en los mercados financieros internacionales, destacando los riesgos asociados a factores geopolíticos y, en particular, las posibles consecuencias del proceso electoral en Estados Unidos, así como a medidas previsibles de normalización de la postura monetaria de la Fed.
Por ello, el Banxico consideró como crucial reforzar las políticas orientadas a mantener fundamentos macroeconómicos sólidos en el país, y en particular acciones adicionales de consolidación de las finanzas públicas, tales como procurar un superávit primario a partir del 2017, lo cual es deseable para absorber de manera más eficiente los choques del exterior y propiciar saldos adecuados de la cuenta corriente.
“El instituto central ajustará su postura monetaria con toda flexibilidad y en el momento y magnitud que sea requerido, con el afán de mantener la inflación y sus expectativas bien ancladas, lo que a su vez coadyuvará a una mayor estabilidad financiera”, expuso.
Crecimiento mundial, a la baja
En el comunicado de la institución se observa que las perspectivas para el crecimiento de la economía mundial continuaron revisándose a la baja, reflejo, en parte, del impacto estimado de la salida del Reino Unido de la Unión Europea, así como del hecho de que otras economías avanzadas se han expandido a un ritmo menor al esperado.
En Estados Unidos destacó que el crecimiento del PIB durante el segundo trimestre resultó inferior a lo anticipado, como consecuencia de la debilidad de la inversión fija privada, una significativa caída en los inventarios y una contracción del gasto público, aunque se mostró un comportamiento favorable del consumo y cierta mejoría en las exportaciones netas.
Por otra parte, el Banxico expuso que en la zona del euro el crecimiento económico se ha moderado y la inflación se mantiene en niveles bajos. “Los efectos sobre la Unión Europea de la salida del Reino Unido, hasta el momento, han sido limitados, pero existe la preocupación de que ante este suceso, se agraven las vulnerabilidades prevalecientes en el sistema bancario de algunos países de la zona”.
El banco central mencionó que, tras el referéndum en el Reino unido, hubo volatilidad en los mercados financieros internacionales, pero que la estabilidad volvió, lo mismo que ocurrió con el peso mexicano.
Inflación por arriba de 3%
El banco central refirió también que la inflación general anual continúa ubicándose por debajo de la meta permanente de 3% y que para los siguientes meses se espera que aumente gradualmente para cerrar el año por arriba de ese porcentaje.
Y aunque, si se toma en cuenta el alza de tasas de 50 puntos base de junio pasado, el balance de riesgos es neutral, el Banxico advirtió que persisten riesgos para la inflación.
Al alza, porque no se pueden descartar depreciaciones adicionales de la moneda nacional, por la incertidumbre sobre el resultado de las elecciones presidenciales de Estados Unidos y sus implicaciones; la posibilidad de precios del petróleo débiles; un deterioro del déficit de la cuenta corriente, y el potencial reinicio de la normalización de la postura monetaria de la Fed “todo lo cual podría afectar a las expectativas de inflación y su comportamiento”.
Entre los riesgos a la baja, mencionó posibles reducciones adicionales en los precios de algunos insumos de uso generalizado, como los de telecomunicaciones. “Otro riesgo a la baja, sería que la actividad económica nacional presente hacia adelante un dinamismo menor al anticipado, lo que limitaría las presiones inflacionarias por el lado de la demanda agregada”.
En su reporte, Invex menciona que en el comunicado del banco central, éste resultó menos preocupado a lo previsto.
Considera que Banxico se mantendrá especialmente atento las presiones derivadas de los aumentos en energéticos y a los indicios de un mayor efecto de traspaso de la depreciación del peso en la inflación de agosto.
De esta manera, los analistas de Invex, no descartan un incremento de al menos 25 puntos base en la reunión de septiembre y consideran que la probabilidad de que la Reserva Federal continúe con la normalización monetaria antes del cierre de año es moderada.
Se mantendrá vigilante
Todo ello llevó al Banxico a mantener en 4.25% su tasa de interés de referencia, pero adelantó que seguirá muy de cerca la evolución de todos los determinantes de la inflación y sus expectativas de mediano y largo plazo, en especial del tipo de cambio y su posible traspaso a los precios del consumidor.
“En este contexto, se mantendrá vigilante de la posición monetaria relativa entre México y Estados Unidos, sin descuidar la evolución de la brecha del producto”, concluyó.
Crédito a empresas y gobiernos, con poco efecto por alza en tasas
Los 100 puntos base que el Banco de México (Banxico) ha subido a la tasa de interés de referencia en lo que va del año, para ubicarla en 4.25%, ha tenido, hasta ahora, impactos marginales en el costo del crédito, aseguró Luis Robles, presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM).
En breve entrevista, el banquero explicó que los efectos se han dado principalmente en los créditos a empresas y gobierno, que se fondeaban a tasas muy bajas.
No obstante, aseguró que otros créditos como los hipotecarios siguen sin cambios, e incluso continúan a la baja. “Sí es un impacto para ellos (empresas y gobiernos). Pero para una persona que tiene una hipoteca, por ejemplo a plazos fijos a 10 años, es más, siguen bajando las hipotecas, no tienen ningún efecto ahorita”.
Respecto de la decisión del Banxico de mantener su tasa en 4.25%, Robles afirmó que este tipo de decisiones dan tranquilidad al mercado. Al mismo tiempo, destacó que la situación global está muy compleja, y no duda de que el organismo central reaccione si detecta un impacto sobre el poder adquisitivo de la moneda mexicana.
Agregó que aunque hay factores de riesgo, también los hay de oportunidad, por lo que Bancomer, de quien Robles también es presidente, mantiene su perspectiva de crecimiento de 2.6% para el 2016.
“Los datos de la ANTAD fueron sorprendentes, se ha incrementado el consumo, no ahora, sino en los últimos años, el motor interno de la economía es el que ha jalado con muchas revoluciones, entonces no me anticiparía a un escenario negativo, pero hay que verlo siempre, sobre todo por los choques externos que pueden venir, son inciertos”.