El sueldo no lo es todo: 5 consejos para un equipo motivado

Un error frecuente de los directivos es creer que tienen el poder de motivar a sus empleados. El concepto básico de motivación dice precisamente lo contrario: se trata de un motor interno orienta a las personas hacia metas y logros que ellos mismo se proponen. La motivación no puede ser controlada desde fuera del individuo y como cada cabeza es un mundo, tampoco se puede generalizar lo que mueve a los distintos miembros de un equipo, pero los líderes de una organización sí pueden tomar acciones para impulsar el entusiasmo en el trabajo. Aquí algunos ejemplos.

1.- Investiga qué motiva a tus empleados. Observa a tu equipo. Lo primero que debe hacer el líder de un equipo es conocer a sus colaboradores. Esto requiere una inversión de tiempo y trabajo de análisis: todo empleado es ante todo una persona, con distintos intereses, circunstancias y necesidades.

2.- Apoya integralmente a tus trabajadores. Si un colaborador está pasando por algún problema, el dejarlo ir temprano y mostrar disposición para apoyarlo puede construir un poderoso incentivo motivacional. En cambio tomar una actitud desinteresada, aunque se compense de manera económica, puede tener el efecto contrario: el empleado podrá acceder pero también se dará cuenta de que no es valorado como persona.

3.- Sé coherente. Es fundamental que un directivo muestre coherencia entre lo que dice y lo que hace. Es un signo de integridad y genera respeto ante los demás miembros del equipo. Tanto en el aspecto de predicar con el ejemplo como en el de cumplir lo prometido. Si un jefe regaña por llegar tarde pero él mismo lo hace, el equipo no tendrá motivación para ser puntual, o si promete un incentivo y no se cumple, por ejemplo.

4.- Acepta las metas personales. Aunque formemos parte de un equipo, también tenemos metas personales. Hay quienes aspiran a escalar en la empresa, pero también hay quienes están satisfechas en su puesto. Al segundo caso a veces se le tacha de poco ambicioso o poco motivado, pero respetar las decisiones de cada colaborador es importante para desarrollar una relación de compromiso.

5.- Escucha opiniones. Involucrar a los empleados en la toma de decisiones y hacerlos sentir que su opinión es considerada es una buena manera de crear un sentido de integración. Si hacen propias las metas de la organización, aumentan las posibilidades de que estén motivados. Algunos directivos temen que las decisiones se salgan de control al permitir que los empleados participen en ellas, pero hacerlo no significa ceder el poder. Por el contrario, si los empleados entienden el porqué de las cosas es más fácil que se identifiquen con el rumbo colectivo.

*Con información de Sergio Antonio Bastar Guzmán, doctor en Estudios Organizacionales por la Universidad Autónoma de México, fundador y director del despacho Investigación, Desarrollo y Asesoría Organizacional (Idea) | [email protected].

FUENTE: https://www.elcontribuyente.mx/enpagina/63/el-sueldo-no-lo-es-todo-5-consejos-para-un-equipo-motivado

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