Donald Trump no para de atormentar a México: el peso alcanzó la barrera de los 20 por dólar este lunes, afectado por una posible alza en la tasa de interés en Estados Unidos, pero también por el posible triunfo del republicano en las elecciones presidenciales.
Al cerrar en 20.00, el peso se depreció 2.15% en relación al pasado jueves (el viernes fue feriado), cuando terminó en 19.57 por dólar.
Mientras este martes ya cotizaba el dólar libre en un precio máximo de 20.11 pesos, tres centavos más comparado con el término de la sesión de ayer, y lo adquieren en un mínimo de 18.92 pesos.
Esta depreciación del peso es atribuida en lo inmediato por analistas a la eventualidad de que la Reserva Federal (Fed), que se reúne este martes y miércoles aumente la tasa de interés.
“Ahora impacta directamente la reunión de la FED, pero todo indica que no elevará la tasa de interés”, dijo Raúl Feliz, analista del Centro de Investigación y Docencia Económicas.
Y, aunque problemáticas internas también afectan la moneda, otro factor es el avance de Trump en las encuestas, quien según analistas estaría empatado con su rival demócrata Hillary Clinton.
“Este ‘efecto’ Trump preocupa mucho para el futuro de México. Ha dicho varias cosas que no sabes si las va a llevar a cabo, como deportar a millones de mexicanos, renegociar el Tratado de Libre Comercio y construir un muro pagado por México. Esto tendría un gran impacto negativo y ante el nerviosismo, los inversionistas se refugian en el dólar“, añadió el especialista.
Las remesas amenazadas
Trump ha amenazado con cortar las remesas que envían los mexicanos en Estados Unidos a sus familias en caso de que México se rehúse a pagar el muro fronterizo.
Junto con el petróleo, el turismo y las exportaciones, las remesas están entre las principales fuentes de ingresos del país.
“Se teme también una menor entrada de divisas por la amenaza de Trump: de que las remesas puedan ser congeladas”, dijo Raymundo Tenorio Aguilar, director de la carrera de Economía del Instituto Tecnológico de Monterrey.
Para Feliz, el próximo lunes, cuando Clinton y Trump se vean las caras en el primer debate rumbo a la presidencia, impactará al mercado cambiario mexicano.
“Si la FED no sube la tasa y Clinton gana contundente el debate, podría tranquilizarse el mercado cambiario, pero si sucede lo contrario, el peso continuará depreciándose y será necesaria una nueva intervención del Banco de México”, dijo.
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Incertidumbre electoral
México también arrastra problemas internos que afectan al dólar, como la baja en los precios del petróleo, que contribuyen en 20% al ingreso público, y el elevado nivel de la deuda interna, lo que llevó al gobierno a presentar días atrás un austero proyecto de presupuesto para 2017 con un recorte de 1.7%.
“Tenemos problemas estructurales y todo junto genera un gran desorden y no vemos al Banco de México entrar a ajustar el mercado”, dijo Tenorio Aguilar.
El Banco de México, cuyas reservas internacionales se ubicaron en 176 mil 302 millones de dólares el 9 de septiembre, había venido operando un mecanismo de subasta de dólares para frenar la depreciación del peso, pero fue suspendida en febrero pasado.
El subgobernador del banco central, Manuel Sánchez, dijo la semana pasada que además del temor de un alza de intereses en Estados Unidos, el peso ha sido afectado por la alta deuda de México, un crecimiento económico decepcionante y, “una tercera causa podría venir de la incertidumbre sobre la elección presidencial en los Estados Unidos y sus implicaciones”.