El Servicio de Administración Tributaria (SAT) dará beneficios fiscales a todas las personas físicas o morales que tengan inversiones en el extranjero y que las regresen a México.
La medida consiste en una tasa reducida de Impuesto Sobre la Renta (ISR) de 8.0 por ciento sobre el monto de los recursos que se retornen.
El decreto publicado el mes pasado, tiene una vigencia de seis meses contados a partir de que fue hecho público (18 de enero de 2017) y está dirigido a todas las personas físicas y morales que residen en México o en el extranjero con establecimiento permanente en la nación y hayan obtenido ingresos provenientes de inversiones directas o indirectas y que los hayan mantenido en el extranjero hasta el 31 de diciembre de 2016.
“El retorno de recursos del extranjero es una facilidad fiscal para personas físicas y morales que promueve el regreso a México de recursos ubicados en el extranjero, con la finalidad de que se inviertan en actividades benéficas para el país; para ello, se ofrece una tasa reducida de ISR del 8 por ciento sobre el monto de los recursos que se retornen”.
El SAT indica que para obtener dicho beneficio, el capital retornado deberá destinarse a inversiones productivas como la adquisición de bienes de activo fijo, de terrenos y construcciones, para investigación y desarrollo de tecnología y exclusivamente a la ejecución de proyectos propios o que se encuentren dirigidos al desarrollo de productos, materiales o procesos de producción para la investigación y desarrollo de tecnología.
Se considerarán también el pago de contribuciones o aprovechamientos, así como el pago de sueldos y salarios derivados de la prestación de un servicio personal subordinado en territorio nacional y la realización de inversiones en México a través de instituciones de crédito o en casas de bolsa, constituidas conforme a las leyes vigentes en el país.
El SAT informó que los recursos financieros deben ser usados para realizar actividades dentro del país, sin poder enajenar los bienes o disminuir las inversiones realizadas por lo menos en dos años,
“El retorno del capital del extranjero a México es una oportunidad de crecimiento para sectores específicos, contribuye a la generación de empleos para los mexicanos, y con él se prevé un alza en la recaudación tributaria, por lo que genera ingresos que se destinarán a sufragar el gasto público para blindar y fortalecer la economía de nuestro país”, indicó el SAT.