- El órgano multilateral define que la separación funcional de Telmex allana su camino al negocio del video en México, pero el IFT ataja diciendo que esa posibilidad sólo se concretará cuando la telefónica cumpla con otras regulaciones, en aproximadamente dos años.
La OCDE puso lupa a los resultados de los primeros cuatro años de la reforma mexicana de telecomunicaciones y encontró que el sector de la radiodifusión se mantiene estático, que poco se ha abierto al cambio y a la competencia. Esa es una industria dominada por Televisa y TV Azteca como los dos grandes grupos en televisión y por otros cinco gigantes en la radio análoga que vuelven “lento” el despegue del conjunto de misiones que integran la reforma estructural que por ahora mejor deja parado al gobierno de Enrique Peña Nieto, muy cuestionado por débiles resultados hasta la fecha conseguidos por otras reformas en energía, salud, educación o trabajo.
Mientras, el sector de las telecomunicaciones ha visto la llegada del primer jugador mundial para esa industria y con ello se ha desatado una aguerrida pelea por el consumidor con planes de servicios más accesibles y con mejor calidad y capacidad en minutos de voz o datos, tanto como que 50 millones de mexicanos ya disfrutan de conexiones de banda ancha móvil sin que ello signifique un golpe fuerte a su bolsillo. En cambio, en radiodifusión la oferta de contenidos, la calidad de los mismos y la concurrencia de actores se mantiene inmóvil, definió la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la misma que en 2012 apaleó al gigante América Móvil por considerarlo como un obstáculo para la competencia en México.
Contrario a lo que afirmó hace cinco años, el órgano recomienda ahora al Estado mexicano la consideración de que habilite a Telmex su entrada al negocio del video, conforme los marcos regulatorios que establezca el IFT con la separación funcional que ha mandatado a Teléfonos de México, cuyo proceso todavía puede tardar hasta dos años en materializarse por completo.
El hecho de que la industria de telecomunicaciones y radiodifusión participara en la economía con el 3.5% del PIB en el 2016, desde un 2.7% en 2011, es porque se ha dinamizado más el sector telecom que el de radiodifusión, presumió el órgano; porque los incentivos y el marco regulatorio son “muy fuertes” y generan certidumbre a las empresas de ese mercado.
La OCDE, en la presentación de su Estudio sobre Telecomunicaciones y Radiodifusión en México 2017, valoró y presumió los resultados en telecomunicaciones logrados por el Estado mexicano vía el regulador IFT y la Secretaría de Comunicaciones en materia de llevar la conectividad a más mexicanos y por planear desde ya un programa que meta al país a la economía digital como pocos lo están haciendo en el resto de Latinoamérica.