- Economía mantiene ritmo de crecimiento promedio anual de dos por ciento en los últimos 30 años
A propósito del Cuarto Informe de Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, analistas financieros coinciden en que existe “desencanto” entre los mercados por los resultados de las reformas estructurales, pues a cuatro años de su aprobación la economía mantiene el ritmo de crecimiento promedio anual de 2.0 por ciento de los últimos 30 años, lo cual seguirá para el cierre del sexenio.
De esta manera, especialistas consultados por este diario, como Jorge Gordillo Arias, director de Análisis Económico de CI Casa de Bolsa y José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), advirtieron que el adverso contexto internacional así como deficiencias en la implementación de las reformas, han provocado que el impacto de los cambios aprobados, todavía no se aprecie de manera sustancial, por lo que prácticamente ya está descartado un cinco por ciento de crecimiento para el 2018.
En este sentido, el especialista de la firma, admitió que los últimos 12 meses han sido muy “complicados” para el Gobierno federal, sobre todo porque los ingresos petroleros se han visto limitados, pero no solo por los bajos precios internacionales del crudo, sino también por la caída en la producción.
“Ha sido un año complicado para el entorno del país; la caída fuerte en el precio del petróleo ha intensificado la preocupación de los inversionistas y de diferentes calificadoras, para nosotros ha provocado que esperemos, que el Gobierno mande una señal de mayor seguridad de las finanzas públicas; se han aplicado varios cortes en lo que va del año”, comentó.
Al respecto, cabe mencionar que, según el Informe de las Finanzas Públicas y Deuda Pública, durante junio pasado los ingresos petróleos sumaron 37 mil 071 millones de pesos, lo que representó un descenso de 52 por ciento a tasa anual y su peor nivel para un mes similar desde el año 2002.
De esta manera, hoy en día los recursos obtenidos por la venta de petróleo están prácticamente al mismo nivel que lo reportado en el año 2002, pues en junio de ese año se captaron 33 mil 619 millones de pesos.
En materia de crecimiento económico, resultó que, durante el periodo comprendido de abril a junio de este año, el Producto Interno Bruto (PIB), reportó una caída de 0.2 por ciento con relación al trimestre anterior, lo que representó el primer descalabro trimestral que registró la economía tras 11 avances consecutivos, de acuerdo a datos definitivos y ajustados por estacionalidad del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Ante ello, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) determinó recortar, por segunda ocasión en el año, su estimación de crecimiento de la economía mexicana para este 2016, de un rango de 3.2 a 2.2 por ciento a uno de 2.0 a 2.6 por ciento.
En ese sentido, Jorge Gordillo Arias, de CI Casa de Bolsa, reconoció que entre los mercados locales y externos existe cierto desencanto por el resultado que ha arrojado hasta el momento el paquete de 12 reformas estructurales (entre ellas la energética, la educativa y la de telecomunicaciones), que se aprobaron al inicio de esta administración, toda vez que el actual crecimiento de la economía es de 2.0 por ciento en promedio, similar al que se ha reportado en los últimos 30 años.
“La autoridad, lo que ha tratado de hacer es evitar que se sigan deteriorando las finanzas públicas, pero por supuesto que la percepción de crecimiento ha caído muy fuerte, la expectativa de mejores tasas de crecimiento por las reformas ha ido disminuyendo y se nota un desencanto completamente de los agentes económicos externos e internos sobre el futuro próximo del país, porque se hubiera pensado que a final del sexenio se podría alcanzar al cinco por ciento, pero cada vez ya no se considera, a lo mejor ya ni logre superar el tres por ciento al final del sexenio”, comentó.
El especialista dejó en claro que lo anterior no significa que las reformas hayan sido erróneas. En este sentido, explicó que la razón estriba en el adverso contexto económico global y en deficiencias en su implementación, mismas que deben corregirse cuanto antes.
“Eso no significa que las reformas no funcionaron, significa que se han retrasado por falta de implementaciones correctas; debe meter todo el esfuerzo en su implementación, que se note un poco más el beneficio de éstas, cambiar la percepción de una débil gobernabilidad, de corrupción, de inseguridad; en la medida de lo posible cambiarlo para que esto se convierta en un detonante de las inversiones”, consideró.
“Lo que debe de hacer -agregó-, es darle sustentabilidad a sus finanzas públicas, es decir, demostrar que está cambiando su tendencia de endeudamiento, está disminuyendo el déficit, está corrigiendo o dando un mejor aprovechamiento del gasto, seguir trabajando en obtener más ingresos que no sean petroleros, seguir trabajando de la mano con Pemex para seguir cambiando esta tendencia deficitaria en su balance”.
Por su parte, José Luis de la Cruz, director del IDIC, afirmó que el bajo crecimiento que ha reportado la economía durante los últimos años (1.4 por ciento en 2013; 2.2 en 2014 y 2.5 por ciento en 2015); se ha traducido en limitados resultados en combate a la pobreza, además de la deficiente implementación de los programas enfocados a dicho flagelo.
“El problema que tienen es el concepto de intentar abatir la pobreza con gasto de Gobierno; eso no funciona, el problema que se tiene es de bajos ingresos laborales, los cuales no son sustituidos por el gasto público-social, o sea el gasto social ayuda a que se acabe el problema de la pobreza, pero no la soluciona”, explicó.
De tal manera, el economista consideró que las autoridades deben rediseñar una visión sobre la implementación de programas de combate a la pobreza, partiendo de la necesidad de impulsar la creación y desarrollo de proyectos productivos, que generen ingresos sostenibles y de largo plazo.
“Se tiene que hacer una nueva visión de los programas de desarrollo social para que estén alineados a la generación de nuevas capacidades productivas”, consideró.