- Migrantes que buscan importar vehículos a México, denuncian que el servicio aduanal en la frontera con Texas es deficiente; tardan hasta tres días para realizar el trámite
Guillermina Portillo viajará desde este miércoles a Guerrero, donde pasará las fiestas de fin de año con su familia, pero ya perdió tres días en la aduana mexicana para poder importar el vehículo.
Quienes buscan importar vehículos a México y dejarlos ya nacionalizados con sus familias se enfrentan a condiciones difíciles: no hay baño, no pueden dormir, hace frío, las oficinas abren tarde, cierran temprano, etc.
En comunidades agrícolas del Valle Bajo de Texas, como Fabens y Tornillo, decenas de autos son estacionados en espera de poderlos llevar a México.
En la aduana de Estados Unidos se forman largas filas de vehículos que van a ser importados a México, sin embargo, se lleva varios días porque el SAT, tiene un servicio deficiente.
La aduana mexicana pasa entre 120 y 130 vehículos al día, los migrantes pueden esperar hasta tres días para ser atendidos.
Federico, un vendedor de autos, también intentó importar un vehículo este miércoles y no lo consiguió, porque la aduana solo tramitó pocos pedimentos de importación.
La Federación de Vendedores de Autos Usados en la franja fronteriza ha documentado las mismas acciones en toda la frontera.
En “todas las aduanas fronterizas tenemos estos padecimientos, está la cantidad limitada a vehículos a importarse, siguen los horarios de tres horas”, informó Daniel Cerecéres, presidente de la Federación de Vendedores de Autos Usados.
Este miércoles, ningún funcionario de la Aduana Fronteriza en Ciudad Juárez, Chihuahua, aceptó una entrevista para hablar sobre el tema de la importación de vehículos y la atención a los migrantes mexicanos.
En tanto, al otro lado de la frontera, se siguen acumulando vehículos de paisanos que tardan días en poder realizar el trámite de importación.